Para practicar el design thinking hay que seguir varios pasos:
1.Comprender el problema que hay que resolver. En otras palabras, empatizar, ver el problema global y actuar en consecuencia.
2.Implicar a los usuarios: En otras palabras, define el problema desde todos los puntos de vista. Recoge las aportaciones de otras partes interesadas, socios, vendedores, etc., y sigue un enfoque centrado en el ser humano.
3.Piensa con originalidad: En otras palabras, idear. Organiza sesiones de brainstorming para cuestionar los supuestos existentes y crear nuevas ideas. Recuerda que aquí no hay lugar para el juicio, sino para la crítica constructiva y la retroalimentación.
4.Prototipar y probar: En otras palabras, experimentar con las ideas desarrolladas. Ponerlas en práctica. Ver si funcionan. Repítelas si es necesario.
5.Poner en práctica: En otras palabras, dar vida a las ideas. Ver cómo funciona el producto o el servicio en circunstancias reales y el grado de satisfacción de los usuarios finales. Si es necesario, vuelve a uno de los pasos anteriores y repítelo.
En general, el pensamiento de diseño consiste en escuchar las necesidades de los clientes y crear soluciones a su medida. He aquí un vídeo que resume el proceso descrito: https://shorturl.at/abjMN.
Independientemente del público al que se dirija o del tipo de empresa u organización, el pensamiento de diseño puede aplicarse y evaluarse fácilmente, aportando los resultados deseables. En todos los casos, hay que tener en cuenta los siguientes consejos:
Repetir. Repetir. Repetir

