Tema 2: Creando el ciclo de mentalidad exitosa

Como el lector habrá podido comprobar, convertir el fracaso en éxito depende sobre todo de nuestra mentalidad. Es cierto que hay factores externos que pueden ayudarnos, como los recursos financieros o el apoyo emocional, pero la mayoría de las causas que provocan el éxito, a largo plazo, están relacionadas con el comportamiento y el enfoque que el individuo tiene con respecto al fracaso. Por lo tanto, el éxito sólo puede llegar si el empresario desarrolla una mentalidad de éxito. Las estrategias mencionadas anteriormente se refieren sobre todo a la capacidad de afrontar el fracaso para superarlo. En este caso, abordaremos las estrategias una vez superado un fracaso, para mantener una mentalidad de ciclo de éxito.

 La mentalidad del ciclo del éxito se basa en tres aspectos principales. Estos aspectos están relacionados con la mentalidad más que con estrategias prácticas. Implican un reajuste en la forma en que el individuo aborda su vida cotidiana.

Una vez asumido el fracaso y establecidas las atribuciones externas e internas, debe producirse una oscilación entre ellas. Esto significa que el emprendedor, para establecer la estabilidad interna, debe detenerse y pensar de la forma más racional posible (Lattacher Wdowiak, 2017). Gracias a este proceso, el emprendedor puede adoptar la mentalidad del ciclo del éxito, que consiste en la combinación de cultivar una relación no emocional con el fracaso, la autohonestidad y la reflexión, y la motivación intrínseca. Como se explicará, estas características son fundamentales para iniciar un círculo que se retroalimenta mutuamente.

Ciclp de mentalidad exitosa

Fuente: Consorcio EH, creado con Canva
 

Cultivar una relación no emocional con el fracaso (Olaison Sørensen 2014): Para crecer hacia el éxito, es importante desapegarse del fracaso. El emprendedor debe reconocer que el fracaso es inevitable en los negocios, no es más que otro elemento (necesario) con el que lidiar durante la aventura empresarial, como podría ser llegar a los clientes, tratar con los proveedores, contratar y despedir empleados, pagar impuestos… Así, extraer cualquier rasgo emocional del fracaso en sí mismo proporcionaría al emprendedor una menor probabilidad de bloqueos, duelos dolorosos y otras consecuencias no deseadas. Cultivando una relación no emocional con el fracaso, los empresarios pueden mantener una mentalidad resiliente (véase la Unidad 1, tema 4)

Auto-reflexión y honestidad(Botina Aza Huertas, 2020): El éxito depende siempre de la capacidad del empresario para ser honesto consigo mismo. Esto está muy relacionado con la fase de reflexión ante el fracaso. En este caso, la autohonestidad es importante para analizar lo que no va bien, más que lo que ha ido mal. La reflexión está muy relacionada con enfrentarse a verdades incómodas sobre uno mismo, que pueden provocar sentimientos de vergüenza, pudor, etc. Ser sincero con uno mismo no siempre es fácil, y muchas veces resulta doloroso. Sin embargo, evitar enfrentarse a la verdad (que en muchos casos todo el mundo sabe en el fondo) sólo podría crear problemas a largo plazo. Por ejemplo, las finanzas y los pagos suelen resultar bastante complejos. A algunas personas les resulta más fácil, y otras luchan más con los números. Aceptar que no somos buenos, o al menos no tan buenos como deberíamos, en determinadas tareas no siempre es fácil, ya que puede implicar fuertes sentimientos como el orgullo, la autoestima, el ego, etc. Aunque los empresarios puedan formarse en esas habilidades, deben ser capaces de delegar (Khosla Gupta, 2017) y saber qué tareas pueden realizar y cuáles deben poner en manos de quienes saben. Al emprender una autorreflexión honesta, la actividad emprendedora puede ser más eficiente y, por tanto, tener más probabilidades de éxito.

Motivación intrínseca (Zhou Tang, 2020): La motivación intrínseca es una de las fuerzas impulsoras individuales más importantes. Es un proceso interno, definido como la condición dentro de nosotros que desea un cambio, ya sea en uno mismo o en el entorno (Reeve, 2015). La motivación intrínseca es el impulso natural hacia el éxito. El emprendedor debe sentirse impulsado por sus convicciones a la hora de emprender. Si no hay pasión o interés personal en la propia actividad empresarial, lo más probable es que no tenga éxito. Una mentalidad de éxito debe estar impulsada por la motivación intrínseca