Topic 1: Defining failure

El fracaso se define como “la falta de éxito en hacer o lograr algo“, según el Diccionario Oxford. La palabra fracaso ha adquirido un fuerte significado en nuestras sociedades. Esto se debe a que la sociedad contemporánea aprecia el éxito. El éxito define a la persona, la organización y la cultura. Es un objetivo claro para toda iniciativa que tenga un resultado (Loscalzo, 2014). El fracaso se considera el resultado negativo de una actividad empresarial, algo que hay que evitar porque no trae el éxito.

El fracaso es inherente al espíritu empresarial. Muchas veces, el concepto de emprendimiento suele estigmatizarse y verse como algo “demasiado arriesgado” o “demasiado inestable” precisamente por el fracaso. Al final, la disrupción creativa y las consecuencias inesperadas siempre están relacionadas con el lanzamiento de nuevos productos/servicios innovadores (Jenkins Mckelvie, 2016). En el mercado, la adversidad está en todas partes. Yates et.al. (2015) definen la adversidad como los “contextos y experiencias negativos que tienen el potencial de perturbar o cuestionar el funcionamiento adaptativo y el desarrollo”. Puede ser crónica (pobreza, racismo) o aguda (contexto específico). Así, un emprendedor de una comunidad infrarrepresentada no sólo se enfrentaría a adversidades agudas, como todos los emprendedores, sino que es más probable que sufra adversidades crónicas. (Yannes et al, 2015) Por lo tanto, el fracaso en el emprendimiento, especialmente el de los emprendedores marginales, es enfrentarse constantemente al fracaso y tener que lidiar con él.

Sin embargo, el fracaso puede percibirse de forma diferente en función del contexto y la cultura del individuo que se enfrenta a él. No todos los fracasos son iguales en términos de impacto, intensidad, percepción y naturaleza.

Fuente: Consorcio EH, creado con Canva

Sin embargo, el fracaso se ve como algo que trae infelicidad y mecanismos negativos. Aprender del fracaso ha sido el resultado, es la base de mucho aprendizaje.

Este módulo te enseñará precisamente eso. Se puede aprender del fracaso. El fracaso representa uno de los mejores aprendizajes demostrados que mejora el desarrollo personal, las habilidades técnicas y las habilidades blandas y aporta muchos resultados positivos. Sin embargo, aprender del fracaso es un proceso, no es algo automático y depende mucho del comportamiento que la persona fracasada tenga al afrontar el fracaso.

La definición de proceso de aprendizaje es sencilla “Proceso de actualización de un acervo objetivo de conocimientos basado en experiencias” (Lattacher Wdowiak, 2020). No es cíclico, sino secuencial

Fuente: Consorcio EH, creado con Canva
 

Experiencia concreta: El proceso de aprendizaje comienza con una experiencia profunda, un acontecimiento muy crítico que afecta tanto a la vida personal como a la empresarial. El fracaso es el desencadenante del aprendizaje empresarial, no es automático sino un proceso de aprendizaje. Existen 3 tipos de fracaso empresarial:

 

  • Existencial (desaparición del mercado, obligando a cesar la actividad empresarial)
  • Organizacional (quiebra, pérdidas financieras, malos resultados económicos)
  • Individual (respecto a cómo lo percibe el individuo, normalmente unido a expectativas más altas)

Observación reflexiva: La fase de reflexión sobre lo ocurrido. Aunque la academia carece de suficientes estudios sobre la reacción inmediata al fracaso, la investigación se ha centrado en el marco general de esta fase. En esta fase, muchos factores afectan al resultado.

Stock de conocimientos: Si el individuo tiene suficiente stock de conocimiento sobre el fracaso, puede utilizarlo para identificar rasgos similares.

Prototipo de oportunidad: Si la persona dispone de suficientes conocimientos, puede utilizarlos para diseñar un prototipo que resuelva ese fallo concreto.

Narcisismo: Tener un fuerte narcisismo puede abyectar al individuo de esta fase y evitar reflexionar. El individuo puede entonces atribuir el fracaso a causas externas. En este caso, no se compromete a un cambio de comportamiento interno, sino que se centra en cambiar su forma de relacionarse con la red empresarial.

Conceptualización abstracta: Consiste en el proceso de trasladar la fase anterior a soluciones concretas. El empresario elabora sus conclusiones sobre la experiencia de fracaso y emprende un proceso de conceptualización y organización de los principales resultados de las observaciones reflexivas. La conceptualización se enmarca entonces en 2 esferas principales:

Ámbito personal: toma de conciencia de las propias debilidades, necesidad de seguir la propia pasión…)

Esfera de las redes: Reconocimiento de oportunidades de emprendimiento, capacidades económicas, gestión de relaciones sociales y empresariales, evaluación del estado de clientes, proveedores, empleados….

Aplicación activa: Es la última fase. En ella, el individuo pone en práctica el resultado tangible de las fases anteriores. Se completa la fase de aprendizaje, ya que se espera que esta fase produzca resultados. Estos resultados no son ni positivos ni negativos, sólo resultados. El individuo puede emprender dos acciones principales

 

Reactivación empresarial. Los estudios demuestran que la reactivación empresarial es un rasgo común del empresario fracasado.

Abjección del mercado. El individuo decide no emprender ningún tipo de nueva aventura relacionada con el capital durante algún tiempo.